Has probado ChatGPT o Copilot en tu empresa y has pensado: "está bien, pero no sabe nada de nosotros". Es la queja más común que escucho. Y tiene una explicación técnica con nombre propio: falta de contexto.
En Build 2026, Microsoft presentó la solución: Microsoft IQ, una capa de contexto que alimenta a los agentes de IA con conocimiento real del trabajo.
Las tres "IQ"
Microsoft IQ se divide en tres fuentes de conocimiento:
- Work IQ — entiende cómo trabaja tu organización a partir de las señales de Microsoft 365: correos, calendario, reuniones, chats, archivos y patrones de colaboración.
- Fabric IQ — aporta los datos estructurados de negocio (tus tablas, tus métricas, tu información operativa).
- Web IQ — añade información actualizada de la web con baja latencia.
Juntas, dan al agente algo que antes no tenía: saber quién es quién en tu empresa, cómo se hacen las cosas y con qué datos.
Por qué esto lo cambia todo
Un asistente sin contexto es como un empleado nuevo en su primer día: listo, pero perdido. Un asistente con Microsoft IQ es como un empleado con dos años de casa: sabe a quién preguntar, dónde está cada cosa y qué prioridades tiene la empresa.
La diferencia práctica es enorme. En lugar de pedirle a la IA "redacta un email de seguimiento" y tener que darle todo el contexto a mano, el agente ya sabe de qué cliente hablas, qué se acordó en la última reunión y qué tono usáis.
Disponible ya, en capas
Microsoft IQ está disponible de forma general en GitHub Copilot, Foundry y Copilot Studio. Es la infraestructura sobre la que se construirán los agentes empresariales de los próximos años.
Para una PYME el mensaje es claro: la era del "la IA no nos conoce" se está acabando. Y cuando la IA conozca tu negocio, las tareas que puede asumir se multiplican.