Si el anuncio de Microsoft IQ era la visión, las Work IQ APIs son la herramienta concreta para construirla. Y tienen fecha: disponibilidad general el 16 de junio de 2026.
Qué permiten hacer
Las Work IQ APIs son la interfaz que necesitan los agentes para operar dentro de Microsoft 365 con tres cosas que antes no tenían juntas: contexto, acción y seguridad.
Se estructuran en cuatro dominios:
- Chat — acceso programático a Microsoft 365 Copilot, con respuestas que incluyen citas de las fuentes.
- Context — entrega el contexto de tu empresa en un formato listo para que lo consuma un agente.
- Tools — un set de 10 herramientas genéricas (enviar correos, programar reuniones, subir documentos...).
- Workspaces — espacios seguros dentro de tu tenant donde el agente guarda su memoria y su progreso.
Los números que importan
Microsoft presume de datos internos que, si se confirman, son relevantes para cualquiera que pague por IA:
- 2 veces más rápidas que las APIs tradicionales.
- 80% menos tokens consumidos en sus pruebas.
¿Por qué te importa esto a ti, que no eres desarrollador? Porque menos tokens y más velocidad significa menos coste y mejor experiencia. Si tu proveedor de software construye sobre esto, tus herramientas con IA serán más baratas y más ágiles.
Seguridad: los datos no salen de casa
Un punto crítico para cualquier empresa europea: los datos permanecen dentro del límite de confianza de tu tenant de Microsoft 365, con operaciones auditables. La IA trabaja con tu información sin que esa información se vaya a ningún sitio raro.
Coste bajo control
Las Work IQ APIs se pagan con Copilot Credits, un modelo basado en consumo. Y aquí viene lo importante para el responsable de un negocio: Microsoft lanza un panel en el centro de administración para fijar límites de gasto por tenant, grupos y usuarios, y elegir entre prepago o pago por uso.
Traducido: por fin podrás poner un techo al gasto en IA antes de que te lleves un susto en la factura.